Rehabilitación del Patrimonio: La Estación Internacional de Canfranc

Tras varios años sin uso y cerrada, la Estación Internacional de Canfranc se vuelve a abrir al público, pues finalmente se ha acordado su rehabilitación. Si queréis saber de qué rehabilitación se trata, leer hasta el final.

La Estación Internacional de Canfranc llegó a ser la estación de ferrocarril más monumental de España. Está realizada  en materiales usuales de la arquitectura de la era contemporánea tales como el cristal, el cemento y el hierro, bajo diversas influencias arquitectónicas. Se cubre con pizarra, material muy utilizado en el norte de Aragón para las cubiertas, con una clara inspiración francesa.

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Se organiza en un edificio central y varios muelles destinados al trasbordo de mercancías. En el edificio central se alojaban las taquillas y en alas laterales las aduanas, la oficina de correos y un hotel internacional.

Al exterior se abren grandes ventanales mediante espléndidos arcos de medio punto. Destaca la fachada principal, orientada al Oeste, dispuesta simétricamente, con un torreón central y otros dos en las esquinas. Un largo andén se sitúa ante esta fachada a modo de pórtico, utilizando columnas y cubiertas en hierro. Los torreones y el cuerpo central poseen tejado curvo a cuatro vertientes, cubiertos con tejas de pizarra y de acusada inclinación, con fila de ventanas salientes.

El edificio principal está proyectado de forma longitudinal, es una fábrica de ladrillo y piedra a base de muros de carga y forjados metálicos. El conjunto está formado por siete piezas totalmente independientes, que se disponen a partir del edificio central de viajeros, que marca el eje del conjunto mediante su cúpula. En cada uno de los bloques se disponen los distintos servicios: hall central, aduanas, servicios del ferrocarril, oficinas hotel y restaurante, viviendas, etc. Todo ello se sitúa encima de una plataforma, que configura los andenes, rodeada por una marquesina de protección. La conexión entre los distintos bloques que componen el edificio se realiza a través de estos andenes.

Arquitectónicamente, destaca la fachada principal, orientada al oeste, compuesta de manera simétrica, con un torreón central y dos en los extremos. La planta baja presenta un paramento a modo de almohadillado. La primera se ordena con grandes ventanas flanqueadas por pequeñas columnas y rematadas con dinteles. La planta segunda, bajo la cubierta amansardada de pizarra de clara inspiración francesa, con pequeñas ventanas, está rematada con elementos decorativos clasicistas de influencia francesa: molduras y pilastras rematadas con pirámides truncadas, sobre una cornisa decorada con triglifos y metopas. Toda la fachada está realizada con muros de hormigón, vertido en encofrados de madera, sobre el que se adosaron todos los elementos decorativos.

Un largo andén se sitúa ante esta fachada a modo de pórtico, con columnas de fundición que sostienen la marquesina metálica.

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En la fachada destaca la puerta central, que da acceso al vestíbulo principal, iluminado con grandes vidrieras laterales y, originalmente, con un lucernario cenital. Situado bajo la cúpula central, el vestíbulo se encuentra decorado con pilastras adosadas, capiteles y molduras de escayola. También es de interés el restaurante del hotel Internacional, con similar decoración clasicista de pilastras adosadas, ménsulas, capiteles y una acertada escalera para el acceso a las habitaciones iluminada por una claraboya central.

Una gran parte de los edificios de viajeros de la época, construidos por la compañía de ferrocarriles del norte, financiada mayoritariamente con capital francés, utiliza un similar lenguaje arquitectónico: el denominado “estilo francés”, relacionado con la estética Beaux Arts, que se basaba en un eclecticismo clasicista. A este modelo tipológico responden los proyectos de las estaciones de Irún (1881), Valladolid (1890) y Burgos (1901). Todas ellas son obra del ingeniero francés Grasset, que colaborará con Ramírez de Dampierre en el primer proyecto de la estación de Canfranc. Esta, sin embargo, destaca entre las mencionadas por sus dimensiones, que la convirtieron en la mayor estación de este tipo realizada en España.

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El complejo de la Estación Internacional se alza en el estrecho valle de Los Arañones, situado al norte del pueblo de Canfranc, en el cual se construyó una explanada artificial para albergar la estación. Se trata de una zona que, aunque enclavada en territorio español, forma parte de un “tramo internacional” cogestionado por ambos países, que se extendía desde Los Arañones hasta la estación francesa de les Forges d’Abel.

La construcción de la explanada, que se realizó fundamentalmente mediante materiales extraídos durante la construcción del túnel, fue acompañada de otras obras como el encauzamiento de barrancos, la construcción de atarjeas, el desvío del cauce del río, aterrazamientos de las laderas y reforestación.

Los inicios de su construcción se fechan en 1915, con el fin de que formara parte del proyecto de creación de un paso fronterizo a través de los Pirineos para comunicar España con Francia a través del túnel del Somport. Se inicia la construcción del edificio, por una Real Orden de 7 de agosto de 1920, conforme al proyecto presentado por Dampierre en 1918. Según el Convenio Internacional de 1904 y sus posteriores protocolos adicionales, España debía construir la Estación Internacional. Las compañías Midi Francés y Norte de España presentaron el proyecto de la estación internacional entre 1909-1910, finalizándose en 1925. En 1925 proyecto original de Dampierre es modificado mediante innovaciones introducidas por los ingenieros del Ministerio de Fomento. Se realiza un nuevo proyecto, siguiendo la traza del anterior, sustituyendo la mampostería de la fachada por el hormigón.

Finalmente, fue inaugurada por el rey Alfonso XIII y el  Presidente de la República Francesa M. Gaston Doumergue.

Entró en servicio en julio de 1928. Hasta que en el año 1931 sufriera un terrible incendio que provocó daños importantes.

A mediados de los años 30 del siglo XX, cambió su uso. El ejército se hizo cargo de la Estación y el túnel quedó tapiado para impedir cualquier posible penetración desde Francia.

Se cerró al público entre 1945 y 1949. El derrumbamiento del llamado puente de L’Estanguet en Francia en 1970 acabó definitivamente con las comunicaciones internacionales. Durante este periodo de cierre, la Estación Internacional de Canfranc fue declarada, por el Gobierno de Aragón, Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, el 6 de marzo de 2002, publicándose en el Boletín Oficial de Aragón el 22 de marzo de 2002.

A pesar de sus vicisitudes históricas, sus paredes han contemplado sucesivas fases de restauración:

  1. El primer proyecto de restauración a comienzos del siglo XXI.

En septiembre de 2005 la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural aprueba el proyecto de rehabilitación de la Estación de Canfranc. En diciembre de 2007 el Gobierno de Aragón firma un convenio con el Ministerio de Fomento para la adjudicación de 1.803.050 euros procedentes del 1% cultural y destinado a la rehabilitación de la estación.

  1. Primera fase de rehabilitación en el periodo que va de 2005 a 2006.

La primera fase de rehabilitación: corresponde a labores de limpieza, desescombro y saneamiento del inmueble. Se realizaron además demoliciones interiores, se coloca un andamio perimetral en el ala sur del edificio y su cobertura. Las obras se adjudican a la empresa SACYR, S.A. por un importe de 780.361,63 euros más IVA.

  1. Segunda fase de rehabilitación en el periodo de 2006 a 2009.

La segunda fase de rehabilitación comprende la recuperación de la estructura y la cubierta del edificio, la restauración de la fachada y las molduras decorativas que conserva, y la habilitación de la zona inferior y el hall de la estación. Se refuerza la estructura de hormigón, se monta un andamio en el ala Norte de la Estación y se construye una nueva cubierta. El 28 de agosto de 2006 a la empresa UTE SACYR- OCC, por un importe de 6.130.432,54 más IVA. La licencia de obras se concedió en octubre de 2006 y las obras se iniciaron en enero de 2007, finalizándose en febrero de 2009.

  1. Tercera fase de rehabilitación en 2009.

Acabadas las obras de la I y II fase, se espera que en el primer semestre de 2009 den comienzo las de la tercera fase. Éstas completarán la totalidad de los trabajos definidos en el proyecto global de “Adecuación y Rehabilitación de la Estación Internacional de Canfranc” del año 2003. El coste previsto es de 14 millones de euros. Algunas de las actuaciones son: demolición de andenes y “hall” central, nuevas columnas en marquesinas de la estación y ejecución de galerías de servicio y de instalaciones entre otras obras. De esta forma el Gobierno de Aragón ha invertido hasta la fecha 10 millones de euros en la estación de Canfranc y otros 14 millones correspondientes a la futura ejecución de la tercera fase. Una inversión cercana a los 25 millones de euros.

  1. Segunda fase de restauración en 2014.

La empresa pública Suelo y Vivienda de Aragón (SVA) adscrita al Departamento de Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes del Gobierno de Aragón, y la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón acuerdan la recuperación del lienzo norte del vestíbulo de la Estación, con una inversión de 17.100 euros para la restauración del frontal norte de su vestíbulo. Los trabajos siguen dos líneas de actuación: una que reconstruye los elementos ausentes y que formaban parte del mismo en el pasado, y una restauración que respete la integridad física material, documental e histórica de los elementos y elementos conservados.

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La Estación Internacional de Canfranc hoy

Ayer, 17 de mayo, el Gobierno de Aragón aprobó un convenio de colaboración entre el Departamento de Educación, Cultura y Deporte y Suelo y Vivienda de Aragón (SVA) para acometer los trabajos de rehabilitación de la parte central de los lienzos  este y oeste del vestíbulo de la mencionada Estación (clic aquí para acceder a la noticia), a través de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales,[1] sita en Huesca. Esta intervención no supondrá ningún coste económico para el Gobierno de Aragón y tendrá una duración de tres fases. Trabajos que se prevén que finalicen a finales del verano de este año 2016.

Como podemos comprobar, bastantes años más tarde de una situación de abandono, la Estación Internacional de Canfranc se hace eco en prensa, y podemos decir que a día de hoy, interesa su rehabilitación. Según noticia de hoy, 18 de mayo de 2016:

El Plan Parcial elaborado por el Gobierno de Aragón respeta las edificaciones existentes y prevé 130 viviendas y usos al sector servicios.

El nuevo proyecto para la Estación de Canfranc (Huesca) y su entorno prioriza el uso ferroviario de este área, respeta las edificaciones existentes, prevé un máximo de 130 viviendas y contempla la creación de amplias zonas verdes y de esparcimiento, con la vista puesta en la reapertura de la línea internacional en 2020.

Este es un proyecto del conjunto del Gobierno de Aragón, que tendrá un “reflejo presupuestario” en los próximos años y que puede estar terminado en tres años y medio. El Plan Parcial podría aprobarse en un año, ya que habrá una larga fase de elaboración de informes de instituciones como la Confederación Hidrográfica del Ebro, el Instituto Aragonés del Agua o Protección Civil, así como alegaciones ciudadanas, confeccionándose después un segundo documento.

Lo ha dado a conocer este miércoles en rueda de prensa el consejero de Ordenación del Territorio del Gobierno de Aragón, José Luis Soro, acompañado por el director general de Urbanismo, Carmelo Bosque, y el alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez.

El nuevo Plan Parcial “no tiene nada que ver con lo que se ha hecho hasta ahora”, ha dicho Soro, quien lo ha calificado de “viable económicamente, sostenible, ilusionante, proporcionado, razonable”. “No podemos seguir invirtiendo para que no se caiga”, sino que es preciso dar pasos “decididos” y “sin insensateces”, para lo cual “asumimos el riesgo”.

Soro ha subrayado que “la responsabilidad es solo nuestra” respecto de la estación internacional, asumiéndola con “verdadero entusiasmo”. Ha puntualizado que la mejora integral de la línea internacional depende también del Gobierno de España y el Ejecutivo francés tiene el proyecto de inaugurar el próximo mes de junio el tramo Oloron-Bedous y la reapertura está prevista para 2020.

Canfranc es un símbolo para Aragón de la lucha y reivindicación colectiva de un pueblo por entrar en la modernidad

El consejero ha hecho notar que “Canfranc no es solo un pueblo”, sino “un símbolo para Aragón de la lucha y reivindicación colectiva de un pueblo por entrar en la modernidad”, recordando que “este sueño empezó en 1853” cuando se publicó el manifiesto ‘Los aragoneses a la Nación española’ reivindicando la apertura del Pirineo central. Durante décadas, la reapertura de la línea, “ha sido una lucha unánime y colectiva de la ciudadanía aragonesa”, ha subrayado.

Sin embargo, ha lamentado el consejero, “también ha sido un símbolo de desidia” puesto que la línea solo permaneció abierta 42 años y “durante cuatro décadas ha sufrido un proceso de decadencia imperdonable”. Ahora “hay que actuar de forma decidida”, ha proclamado.

Este es el cuarto intento de rehabilitar la estación y su entorno, tras los proyectos de planeamiento de 1995, 1998 y 2001, ninguno de los cuales fue aprobado inicialmente. El Ayuntamiento valoró en 2008 la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, que solo fue aprobada inicialmente.

Este proyecto supone “un cambio radical de lo que se ha hecho hasta ahora”, ha señalado el consejero, quien ha recalcado que el proyecto se ha elaborado desde la Dirección General de Urbanismo y “no ha habido nadie que quiera ser protagonista en ese entorno irrepetible”, evitando así las “tentaciones de megalomanía”.

Este Plan se realiza bajo la máxima prioridad, al uso exclusivamente ferroviario, ya que el edificio fue construido para ello y estuvo 42 años funcionando con esa función. Es más, el consejero José Luis Soro ha afirmado que “queremos que los trenes sigan llegando a Canfranc y después a Aquitania”, es más, ha indicado que parte de la denominada Explanada de los Arañones se reserva a las necesidades del servicio de ferrocarril.

¿La finalidad? Desde el Gobierno de Aragón, con este plan, se pretende “recuperar la memoria de un lugar único, conservar todas las edificaciones y no construir nada nuevo”, ha resaltado Soro, criticando los planteamientos anteriores, que preveían demoler algunas construcciones, salvando el edificio principal, “para hacer un gran solar y construir muchas viviendas”. Así, el Plan parcial de 1995 autorizaba la construcción de hasta 800 viviendas, el de 1998 preveía 440 y el de 2001 limitaba el número hasta 300.

Para rehabilitar un edificio histórico no se debe, ni es necesario, destruir lo anterior. Ya que destruir cualquiera de las edificaciones anteriores, sería atentar contra nuestro Patrimonio, amputar una parte de nuestra memoria colectiva. Se recomienda conservar el histórico mobiliario ferroviario que se conserva. – Museistícate. 

Con todo ello, el consejero ha dejado claro que “la Explanada de los Arañones no es un gran solar para viviendas” y que “no estamos ante grandes operaciones especulativas”, sino ante “la puesta en valor de un lugar único”.

En este proyecto, en total, se plantea destinar 63.000 metros cuadrados a los usos ferroviarios que determine ADIF y el resto, 133.000 para vivienda, comercio, hostelería, ocio y actividades culturales, con las que se pretende “revitalizar” el entorno. Asimismo, se construirá “una gran plaza pública” entre el edificio principal y el hangar, abierto al viandante y por la que circularán los trenes.

“Lo que estamos haciendo es cumplir con una deuda de gratitud con todas las generaciones de aragoneses y aragonesas que durante más de un siglo han creído en Canfranc”, ha aseverado el consejero, ofreciendo “un proyecto ilusionante al conjunto de la ciudadanía aragonesa”.

En cuanto a su rehabilitación, Carmelo Bosque ha señalado que en este proyecto se incluye toda la carga afectiva de las décadas pasadas, en las que se han planteado “20 rehabilitaciones de amor y un plan parcial desesperado”. Así mismo, ha subrayado que no se contempla “ninguna edificación nueva”, sino que “nos limitamos a rehabilitar y dotar de nuevos usos las que ya existen”, con 17.749 metros cuadrados en el propio edificio de la estación y el hangar francés para habilitar un máximo de 130 viviendas y 17.656 para usos terciarios.

Se cuentan con 20.500 metros cuadrados para equipamientos tales como usos deportivos o actividades de la Universidad de Verano de Jaca y otros 47.000 para espacios libres y peatonales. “No hay más realidad inmobiliaria derivada del Plan Parcial que la que ya existe en la actualidad”, ha agregado.

El balance económico “no es precisamente el punto fuerte”, ha reconocido Bosque, ya que se prevén unos gastos de más de 35 millones de euros y unos ingresos de 26,6. En la primera fase urbanística se invertirán siete millones para la reposición de vías y la estación y otros 6,4 para la obra urbanizadora, sumando 13,4 millones, mientras que la venta de parcelas para vivienda y usos terciarios sumará 12,5 millones, arrojando un desfase negativo de 900.000 euros.

El director general ha emplazado a implicarse a las restantes Administraciones y se muestra confiado en que “no será excesivamente complicado conseguir que hagan aportaciones para equilibrar ingresos y gastos”.

El alcalde de Canfranc (Huesca) ha asegurado que su corporación  “está a favor de este proyecto”. Ha expresado que la villa fronteriza llegó a tener 2.000 habitantes en la época en la que estaba abierto el paso internacional y actualmente tiene poco más de 500. El proyecto de Soro ha dado un “giro de 360º” respecto a los elaborados con anterioridad. El Ayuntamiento quiere “mantener la memoria tanto arquitectónica como industrial y el patrimonio inmaterial, la historia de esos 42 años de vida de la estación”, que ha sido “tremendamente importante”, ha continuado Sánchez.

“Canfranc es un pueblo incrustado en la montaña”, ha expuesto el alcalde, quien ha mencionado algunas actividades que ofrece el municipio, como el turismo deportivo y de nieve o el Camino de Santiago. La estación es “un símbolo para todos los aragoneses” y debe ser “un proyecto de Estado”.

En definitiva, un ambicioso proyecto pero que llevaba años queriendo ver su luz. Y por fin la ha visto este año 2016. Parece que poco a poco se va valorando aún más nuestro rico Patrimonio Arquitectónico.

Bibliografía

CAMPO, José Ramón. El oro de Canfranc, Biblioteca Aragonesa del Cultura, 7, Zaragoza, 2002.

CAMPO, Ramón Javier. La estación espía: Las claves de la derrota de los nazis en los Pirineos, Ed. Península, Barcelona, 2006.

MARGALÉ HERRERO, A.R. El Camino de Santiago en la Jacetania y su influencia en el patrimonio arquitectónico de la comarca, Ed. TAUMAR, Zaragoza, 1999.

ONA, José Luis (Coord.). Guía del Camino Jacobeo en Aragón, Gobierno de Aragón, Departamento de Educación, Cultura y Deporte, Zaragoza, 2010.

PÉREZ LATORRE, J. M. “La remodelación de la estación de Canfranc”, Aragón Turístico y Monumental, 2006, nº 360, p. 53-60.

USÓN GUARDIOLA, Ezequiel. La Estación Internacional de Canfranc, Ed.Ambit, Barcelona, 2004.

VARELA MANCEBÓN, A. “Aragón en imágenes: 80 años después, la estación”, Temas de Antropología Aragonesa, 2008, nº 16-17, p. 339-346.

VV.AA. Canfranc. El mito, Editorial Pirineum, 2005.

VV.AA. Guía de bolsillo valle del Aragón, Canfranc Estación, Asociación Turística Valle del Aragón, D.L. 2000.

http://www.patrimonioculturaldearagon.es/bienes-culturales/estacion-internacional-canfranc. [Consulta: 18/05/2016].

Enlace de la noticia: http://www.eldiario.es/politica/Aragon-revitalizar-irrepetible-Estacion-Canfranc_0_512349465.html. [Consulta: 18/05/2016].

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[1] La Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón es un centro de carácter público, dependiente del Departamento de Educación, Cultura y Deporte que lleva formando a restauradores de toda España desde el año 2001. Además de su papel como centro de alta formación, la Escuela pretende ser un referente a nivel autonómico y nacional en el cuidado y puesta en valor de los bienes culturales aragoneses, ya que son una apuesta segura de desarrollo sostenible para las sociedades que los han sabido preservar. . Los fines y objetivos principales de esta Escuela son los siguientes: 1. Contribuir a preservar los bienes culturales y el patrimonio artístico formando a futuros profesionales en el campo de la conservación y restauración. 2. Defender y poner en valor los bienes culturales, especialmente los aragoneses. 3. Contribuir al desarrollo socioeconómico de Aragón, formando en valores a estos futuros profesionales y capacitándolos a que desempeñen un papel activo en el mundo laboral.

 

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