¿Qué es y para qué sirve un comisario de exposiciones?

Tras leer ayer un post en evemuseografía y conocer un poco más en profundidad a qué se dedica un comisario, me he animado a publicar una síntesis de nuevas aportaciones y sugerencias.

Aproximación terminológica.

En primer lugar, la propia palabra “comisario” ya lleva a confusiones terminológicas. Para Eugenio Ampudia, artista, comisario y fundador, junto a Andrés Mengs y Carlos Cabanas, de Operario de ideas, “comisario es cualquiera que ha sido comisariado (encargado) para hacer algo, para realizar un determinado trabajo”. La palabra comisario es, efectivamente, muy extensa y su equivalente en inglés, “curator”, o su traducción literal, “curador”, amplía todavía más su significado hacia otros derroteros: “La palabra curador tienen esa connotación de cura, de curar o sanar y, efectivamente, el comisario es como un psicoanalista o un editor que elabora una sintaxis para que se comprenda mejor el discurso del artista”, dice la comisaria independiente Rosa Martínez que ésta intermediación del “curator” entre el artista y el público es un punto en común con todos los aquí encuestados, que también coinciden en que el rigor, la investigación y el contacto con los artistas o con el tema elegido para el proyecto deben estar presentes en toda muestra comisariada.

Ahora bien, ¿qué tiene que tener un comisario?

En primer lugar, algo interesante que contar. “Si no tienes nada que contar cualquier planteamiento es perverso”, radicaliza Eugenio Ampudia. Para él no se entiende que le tengan que encargar a un comisario montar una exposición, pues “el comisario debe tener algo que contar y elegir a los artistas que van a apoyarlo gráficamente”, señala Ampudia. El comisario debe ser  el jefe y el director de la exposición, él debe elegir qué discurso se va a contar, qué objetos se van a exponer y, por tanto, con qué artistas se van contar. Pero, como apunta Aurora García (comisaria independiente), el comisario no debe ser únicamente de relaciones públicas y olvidar su función de estudioso, pues una cosa no quita a la otra. Por lo tanto, el trabajo de comisario de arte debe ser un trabajo intelectual que incluso a menudo se puede comparar con el del propio artista en la medida en que es capaz de conferir nuevos significados al arte.

Formación del curator / comisario.

Aunque la formación más habitual de un comisario es la Historia del Arte, puede tener diferentes formaciones y trayectorias profesionales, así que no hay un modelo claro a seguir. Lo que sí es seguro es que para tener éxito en el comisariado hay que estar muy comprometido e interesado en el arte y la crítica de arte, ya que la práctica del comisariado está muy ligada al entramado discursivo del campo del arte, el desarrollo de la práctica reflexiva, la teoría del arte y los nuevos modelos de producción y presentación expositivas. A menudo las Galerías y Museos son espacios para la investigación crítica de los comisarios.

Mercado laboral en el que se puede mover el Comisario de arte. 

En el terreno del mercado laboral, la oferta de comisarios independientes supera con creces a la demanda. Se trata de un mercado libre, no regulado y, como los artistas, algunos comisarios independientes son capaces de ganarse la vida sólo como comisarios y otros han de compaginar su trabajo curatorial con otras actividades tales como la enseñanza, la escritura o la gestión de proyectos. Las escalas de sueldos y honorarios varían enormemente.

Aún más, en los últimos años la práctica artística se ha desplazado hacia nuevos modos de producción colaborativa mientras que las plataformas digitales ofrecen continuamente nuevas maneras de distribuir y colaborar en el arte. Los papeles más variados han surgido de los comisarios más allá de hacer exposiciones y gestionar colecciones; la curaduría también ha evolucionado para abarcar al público en el contenido generado. Muchos comisarios consideran que su papel es más el de un productor que el de un curador.

Sus funciones claras son:

  • Investigación y desarrollo de un discurso expositivo.
  • Redacción del proyecto expositivo.
  • Propuestas de colecciones a exponer, (imágenes, listado de objetos, redacción de contenidos,…).
  • Idea inicial para el diseño del proyecto adaptado al espacio físico o virtual donde tendrá lugar la exposición.

Hacía dónde se dirige la profesión de comisario…

José Guirao, gestor cultural y experto en arte, señala que “el comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”. En cambio, Ferrán Barenblit, historiador del arte argentino y actual director del MACBA, cree que “la profesión del comisario tuvo su inicio, su auge y que desaparecerá”.

Ante estas predicciones tan poco esperanzadoras, cabe cuestionarnos de nuevo el papel del arte y su porqué, aunque mientras tanto, el comisario freelance [1]  constata que existe una voluntad real y colectiva donde se pueden sumar esfuerzos conjuntamente con la finalidad de mejorar los sistemas de trabajo en arte. Una oportunidad a la que debemos aferrarnos con entusiasmo renovador y, por tanto, una voluntad cooperativa con otros profesionales que nos puedan aportar algo que nos reinvente.

Para conocer más acerca de este oficio de curator o comisario de arte, le recomendamos que vea el siguiente vídeo (haciendo clic aquí). Esperamos que les sirva para entender un poco más nuestro mundillo y los entresijos del arte.

[1] El comisario freelance o comisario independiente es, como el artista, un productor. Los roles de ambos pueden parecer idénticos, y entre ellos habita una idea común de distribución, la misma que también se difunde desde el museo, bajo un trabajo de relaciones coproducidas. En esta red de correspondencias, la exposición ya no se plantea en términos de formas sino de formatos de representación. Es, según Nicolas Bourriaud en su libro Postproducción, “como un escenario, a medio camino entre un decorado, un estudio de filmación y una sala de documentación.” Una definición muy cercana a la que hace Ferran Barenblit, ex-director del CASM y miembro del jurado de la actual edición de Inéditos, en el catálogo: “como producto- señala -la exposición es comparable a una película de cine o a determinados emprendimientos editoriales o en internet.” Algo que también comparte Amanda Cuesta, comisaria independiente afincada en Barcelona, afirmando que “tenemos un conocimiento de los aspectos más técnicos de nuestro trabajo que nos hacen entender la exposición no sólo como expertos en un tema sino también como escenógrafos, arquitectos o guionistas cinematográficos”.  http://www.elcultural.com/revista/arte/De-profesion-comisario/23747. [fecha de consulta: 24-II-2016].

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